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Zumos y Smoothies

11/03/19

Los cambios de estación son periodos propicios para comenzar un tratamiento depurativo a base de zumos y smoothies. Integrar en tu alimentación diaria este tipo de bebidas a base de frutas y verduras es beneficioso para tu salud, ya que permite conseguir todas las vitaminas y los nutrientes necesarios y disfrutar de los beneficios del consumo de frutas y verduras crudas.

Los zumos y los smoothies son indispensables para depurar el organismo, así como buenos acompañantes de un estilo de vida equilibrado.

Para disfrutar de la experiencia de beber zumos y smoothies sugiero comenzar con verduras suaves como la lechuga romana, el pepino o los brotes de lechuga. Más tarde puedes probar con las verduras más fuertes como la col rizada, la espinaca, el apio, el perejil o el diente de león.

¿Cuál es la diferencia entre el zumo y el smoothie?

Cada método tiene sus ventajas y constituye un buen medio para aportar al organismo una cantidad suficiente de verduras y nutrientes.

La diferencia es sencilla:

Para obtener un zumo, se extrae el líquido de las verduras y de las frutas separándolo de la fibra (que se guarda para el compost). Un vaso de zumo contiene una gran cantidad de verduras. Los zumos son más fáciles de digerir y asimilar que los smoothies. El proceso digestivo utiliza una enorme cantidad de energía. Los zumos están como predigeridos ya que la licuadora o el exprimidor extrae las fibras. Por ello, el consumo de zumo necesita muy poca digestión. En consecuencia, el organismo puede centrarse en realizar otro tipo de esfuerzos de recuperación, de concentración o de curación. Son la forma más sencilla de absorción de todos los micronutrientes ya que van directamente en la circulación sanguínea.

Sin embargo, los smoothies constituyen un medio infalible para incorporar las verduras a la alimentación (en particular las verduras de hojas) y son también un buen método para colarlas en la comida de los niños. Los smoothies son más saciantes, ya que contienen las fibras, lo que es esencial para cuidar el organismo y para que funcione bien.

¿Cuándo tomarlos?

La mañana es el momento idóneo, ya que comenzamos el día con las pilas cargadas. Bebiendo un zumo o un smoothie de verduras por la mañana, permitimos al cuerpo continuar con la limpieza y la reparación que comenzó durante la noche. Efectivamente, el cuerpo hace una limpieza en profundidad por la noche. Además, es por la depuración de residuos metabólicos y por la reparación por lo que nuestro organismo presenta más acidez por la mañana. Por ello, en lugar de ingerir un zumo ácido como el de naranja o el pomelo, es preferible constituir este equilibrio ácido-básico con un buen vaso de zumo de verduras. Después de comer es también un buen momento para tomarlo. Sobre todo, alrededor de las 17h cuando nuestra energía comienza a disminuir, ya que el zumo aportará un aumento de energía al momento y permitirá seguir activo hasta la cena.

La fórmula de base

La base de los zumos va a producir más volumen: el pepino y el apio son lo ideal. Después, probaremos con las verduras verdes de hojas como la col, la lechuga romana, las espinacas, la kale o el diente de león. Es posible añadir un poco de fruta con bajo índice glucémico como la manzana.

Gwénaëlle Guy-Fradj

Naturópata del equipo de expertos de The Green Shelters